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Batman v. Superman: El Amanecer de la Justicia

‘Enemigo mío’

Dirección: Zack Snyder | Guion: Chris Terrio y David S. Goyer | Reparto: Ben Affleck, Henry Cavill, Amy Adams, Jesse Eisenberg, Jeremy Irons| Fotografía: Larry Fong | Música: Hans Zimmer y Junkie XL | Basado en: Personajes creados por Bob Kane y Bill Finger (Batman); Jerry Siegel y Joe Shuster (Superman) | Año estreno: 2016

El momento ha llegado. Después de ríos de tinta impresa de aventuras y enfrentamientos compartidos, Batman y Superman comparten un lugar en la pantalla de cine por primera vez. Después de la irregular ‘El Hombre de Acero’, la cual alternaba la espectacularidad visual con un guion incoherente y lleno de momentos embarazosos, Warner puso en marcha un apresurado plan para trasladar el rico universo de personajes de DC a un plan de producción en serie de películas, con el objetivo de competir con la exitosa estructura establecida por la división cinematográfica de Marvel. La prueba de fuego y pistoletazo de salida de ese plan es ‘Batman v. Superman: El Amanecer de la Justicia’, una película que podríamos definir como perfectamente imperfecta.

Desde el arranque la mano de Zack Snyder se hace de notar. La escena de apertura, a pesar de mostrarnos un evento ya narrado en infinidad de ocasiones, supone un vibrante comienzo a la par que deja patente el sello de su excesivo y en ocasiones brillante realizador. Esa impronta también se deja notar en el aspecto más negativo, con una sucesión posterior de escenas que trasmiten cierta desidia narrativa a la hora de conectar a Batman con los eventos clave sucedidos en ‘El Hombre de Acero’, y que todavía arrastran uno de los principales problemas de la anterior película de Superman. Me refiero a la aparente necesidad de intentar conservar cierto tono similar al establecido por Christopher Nolan en su aproximación al Caballero de Gotham combinado con vagos intentos de renovación, lo cual tan solo consigue generar sensación de indefinición. Un error que provoca alguna de las fases más flojas del metraje, ya que además de sacar a la luz las debilidades del guión de Chris Terrio y David S. Goyer, resalta la incomodidad de Snyder para moverse en ese tipo de narración ajena a sus mejores virtudes. Tampoco ayuda todo lo relativo al personaje interpretado por un Henry Cavill que sigue sin aportar nada propio al personaje del Hijo de Krypton. Además de las limitaciones como actor de Cavill, su dinámica amorosa con Lois Lane –la impotencia de Amy Adams con respecto a su desdibujado personaje es palpable en cada escena– y todo lo relativo a su trabajo en el Daily Planet resultan tan forzados como faltos de interés, generando incluso algunos momentos sencillamente ridículos a nivel narrativo. Todo lo referente al conflicto social y político alrededor de la figura de Superman no termina de pasar de la aparente excusa argumental para generar los posteriores sucesos, sin que terminen en ningún momento de importarnos demasiado, al contrario que ocurría en las películas de Nolan, donde los eventos en paralelo al conflicto puramente físico tenían una trascendencia incluso primordial. Por suerte, todos estos problemas comienzan a diluirse en tanto que el peso de la historia recae de manera significativa en el otro protagonista de la función y la película abraza de manera definitiva su verdadera naturaleza.

© Warner Bros. Pictures

© Warner Bros. Pictures

Y es que la historia se vuelve visceral y brutalmente emocionante, tan cruda por momentos como lo es el personaje de Batman. A pesar de contar con un actor tan escaso de recursos como Ben Affleck –nunca entenderé esa pésima elección de casting– y una vez pasada la pobre introducción de su personaje en la cinta, estamos ante una evolución muy interesante del hombre murciélago planteado en la anterior trilogía del personaje. No puedo evitar pensar que cotas se podrían haber alcanzado de contar con un actor de la talla de Josh Brolin o Jon Hamm, mucho más acordes con el perfil que se muestra del personaje y ante todo infinitamente mejores actores que Affleck. Aun así, el bueno de Ben no desentona tanto como cabria esperar, ya que su Bruce Wayne tiene un carácter mayormente reactivo, muy bien respaldado por Jeremy Irons en el papel de Alfred, quien logra hacer suyo por momentos un personaje que aún resulta difícil concebir sin el rostro de Michael Caine. Es Batman el verdadero rey de la función, el lleva la cinta a otro nivel una vez se ahonda en la brutalidad y crueldad creciente en los métodos del Caballero de Gotham, y sobretodo en su psicosis creciente ante la posible amenaza que Superman y todo lo que le rodea supone para la humanidad. Son especialmente brillantes las escenas de los sueños, tan sorprendentes como efectivas para reforzar las acciones posteriores del personaje, compensando la falta de habilidad narrativa tanto del guion como del hombre detrás de la cámara comentada anteriormente. El enfrentamiento crucial entre los protagonistas del film es sencillamente espectacular, regalándonos un combate cuerpo a cuerpo de alto nivel y que encuentra en la estupenda banda sonora de Hans Zimmer y Junkie XL un perfecto aliado para dejar al espectador totalmente maravillado ante semejante espectáculo. Resulta obligado hablar del otro rey de la función, que no es otro que el Lex Luthor encarnado por un inspirado Jesse Eisenberg y que es posiblemente la mejor versión del personaje hasta la fecha en una película. Por primera vez percibimos a Luthor como una verdadera amenaza y no como una mera molestia excesivamente agrandada. El actor está muy cómodo con el personaje y sencillamente lo borda, comiéndose en pantalla a la mayoría de un reparto demasiado perdidos en la ambigüedad y falta de definición de sus personajes. Hay que resaltar que la falta de interés por desarrollar a determinados personajes provoca en ocasiones sonrojo de ver tan desaprovechados a intérpretes de la talla de Holly Hunter y Laurence Fishburne, siendo el caso de este último el paradigma de la ridiculez en todo lo referente a las motivaciones y contexto de Clark Kent.

Por último y dentro del segundo y definitivo clímax de batalla del metraje, se nos da una muestra de la tercera naturaleza de ‘Batman v. Superman: El Amanecer de la Justicia’. Y es que además de secuela de ‘El Hombre de Acero’ y reunión de dos personajes clave en el imaginario popular, la película ejerce de introducción a la futura cinta de La Liga de la Justicia, algo que sucede a través de una serie de cameos y guiños puntuales. Es muy resaltable cierto encuentro onírico entre Batman y uno de los futuros miembros de la Liga, uno de los instantes más estimulantes y sugerentes del film. Supone cierta excepción la participación de Wonder Woman, cuya presencia en la recta final además de más significativa compensa en parte la pobre aportación del resto de personajes femeninos, con una correcta Gal Gadot con la suficiente presencia escénica para no arrugarse en tan imponente escenario. El colofón a tan apabullante espectáculo llega con una más que acertada decisión de guion, que aunque probablemente tenga un carácter no definitivo, demuestra una valentía inusual en este tipo de producciones y deja claro de manera significativa que estamos ante un enfoque nuevo y refrescante en este tipo de adaptaciones. Un tono más fantástico y cercano al mundo puro y duro del cómic, que puede que disguste a muchos admiradores de las películas protagonizadas por Christian Bale y que deseasen que el estilo de Nolan se convirtiera en canon de futuras entregas, pero que se antoja necesario para conseguir que funcione la unión de dos personajes tan antagónicos en sus aproximaciones anteriores en el cine. Y es que esa es la gran victoria de la película, que a pesar de no ser tan grande como podría haber sido, consigue que la reunión entre Batman y Superman sea un acontecimiento lo bastante especial para compensar cualquier defecto de este gigante con pies de barro.

© Warner Bros. Pictures

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Acerca de Samuel Martín (51 Artículos)
Cinéfilo hasta la médula, disfruto por igual una película de autor que la cinta más palomitera. ¿El único requisito? Que merezca la pena hablar de ella

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