Últimos Artículos:

Roland Emmerich, el Director Europeo en Hollywood

En unos pocos meses el director de cine Roland Emmerich va a volver a estar en mente de los más cinéfilos, ya que vamos a poder asistir al estreno de ‘Independence Day: Contraataque’, secuela de la conocida película con el mismo título protagonizada por Will Smith, Jeff GoldblumBill Pullman. Así pues, vamos a dedicar algunos párrafos a la figura de este conocido autor comenzando por sus primeras producciones en Europa y los pasos que lo llevaron a ser uno de los directores foráneos más exitosos en Hollywood.

Roland nació en Alemania en 1955 en el seno de una familia acomodada. Pasó su infancia y juventud en la zona de Alemania Occidental –en la que Estados Unidos ejercía una importante influencia–, por lo que pudo conocer el mundo capitalista y aperturista de primera mano, así que su posterior adaptación a la forma de vida americana no le resultó demasiado difícil. Siendo mayor de edad, estudió dirección de cine en Munich, lo que le permitió realizar algunas producciones en su país natal. Su primera realización fue el corto ‘El Principio del Arca de Noé’ (‘Das Arche Noah Prinz’), el cual tuvo que presentar para finalizar su tesis doctoral y poder obtener su titulación. Este corto abrió el Festival Internacional de Cine de Berlín de 1984, lo cual catapultó su fama de la noche a la mañana. A partir de entonces y como muestra de su pensamiento aperturista, todas las producciones posteriores las rodó en inglés, algo que a los más tradicionalistas en su país no gustó demasiado.

© Filmverlag der Autoren

© Filmverlag der Autoren

De esta manera, decidió que debía labrar su futuro fuera de su país y de su continente, por lo que a finales de la década de los ochenta se mudó a Estados Unidos. Su llegada al país norteamericano fue inmejorable: en apenas un lustro consiguió colocar su nombre y apellido en los títulos de crédito de una película producida con capital americano. Este film fue ‘Soldado Universal’, para el que contó con un joven Jean-Claude Van Damme como protagonista, quien también trataba de abrirse paso en Hollywood. En su caso, entre el gran número de intérpretes de películas de acción de la época. Pero no fue el largometraje anterior el que le dio la fama; las dos películas que lo encumbraron y posicionaron –por un corto período de tiempo, eso sí– como uno de los directores con mayor futuro y de mayor rentabilidad para la industria cinematográfica hollywoodiense fueron ‘Stargate’ e ‘Independence Day’.

La primera de las dos fue toda una sorpresa para el público e inició un importante movimiento fan que reclamaba una secuela. Si bien esto no se consiguió, posibilitó el inicio de una de las series más prestigiosas de los últimos veinte años: ‘Stargate SG-1’. Contar con Kurt Russell en esta película puede que haya sido una de las mejores decisiones del cineasta alemán en su carrera. El intérprete otorgó al personaje ese carácter anti-héroe tan suyo y facilitó la adaptación del film en los distintos mercados mundiales.

© Metro-Goldwyn-Mayer

© Metro-Goldwyn-Mayer

‘Independence Day’ recaudó en las taquillas de todo el mundo más de 800 millones de la época, lo que se convirtió en todo un hito cinematográfico. La idea de los productores de esta película era obtener notables ingresos en taquilla, aunque jamás hubieran imaginado unos resultados tan brillantes. Al año siguiente aparecieron James Cameron y su laureado largometraje ‘Titanic’ para superar ampliamente esta cifra y desbancar a la película de Emmerich del particular “Olimpo” de la recaudación. Gracias a ‘Independence Day’ –que fue una de las primeras películas que un servidor logró disponer en VHS– he decidido dedicar mi particular homenaje al realizador teutón. El legado que dejó es muy importante para poder analizar lo que ha sido el cine de catástrofes en los últimos veinte años. Sin el éxito cosechado por esta obra, otras que la sucedieron probablemente ni se hubieran estrenado en la gran pantalla, acabando como productos orientados a la venta en centros comerciales. La secuela de este largometraje se va a estrenar en unos meses, ya sin la presencia de Will Smith pero con Jeff Goldblum y Bill Pullman. Espero que no desentone teniendo en cuenta que su antecesora es casi una película de culto del cine de acción hoy día.

© 20th Century Fox

© 20th Century Fox

Algunos pensaron que su rentabilidad nunca disminuiría, y efectivamente pareció que podía estrenar cualquier película sin que su nombre y apellido perdieran importancia. Sin embargo, este pensamiento se torció pronto, ya que fue alternando producciones con muy buenos resultados en taquilla con otras que se quedaban muy lejos de los beneficios esperados, que incluso eran un lastre para su carrera como director de cine de éxito. Después de todo, Roland Emmerich es humano y tiene derecho a errar. ‘Godzilla’ fue un despropósito para el director, ya que esperaba sorprender en taquilla y no lo consiguió.  A priori tenía planes para una secuela, pero los malos resultados le llevaron a desechar esta idea. Para mi gusto es su peor largometraje teniendo en cuenta que sólo dos años antes había sorprendido gratamente al espectador con ‘Independence Day’. De hecho, casi prefiero la serie animada que se emitió en la Fox durante dos años, es bastante más entretenida y tiene mejor guión con diferencia.

Roland no es sólo un director que muestra desastres casuales, sino que responsabiliza al ser humano por no cuidar el planeta en el que vive. En ‘El Día de Mañana’ nos muestra la labor tan negativa que llevan a cabo las personas en cuanto al calentamiento global se refiere, siendo demasiado inconscientes acerca de las consecuencias que se derivan de los malos hábitos adquiridos. El mensaje del director está claro: estas podrían ser las consecuencias si no cuidamos el medio ambiente, algo que en 2004 no era primordial para los gobiernos y a día de hoy tampoco sigue siéndolo.

© 20th Century Fox

© 20th Century Fox

Los hay que dicen que este director únicamente busca el éxito a partir de la catástrofe –en pantalla, se entiende–. Recordaré que varias veces se ha interesado por otro tipo de cine y el público no ha apoyado su propuesta. Por ejemplo, con ‘El Patriota’ nos quiso contar la historia de Benjamin Martin (Mel Gibson), un soldado ficticio que luchó en la revolución estadounidense del siglo XVIII. Pese a que de primeras cuente con uno de los actores más reputados de la industria, ya os adelanto que os podéis llevar una decepción. Entretiene pero no enamora. ‘10.000 B.C.’ significó la incursión del director en la prehistoria. Una película bastante prescindible teniendo en cuenta la cantidad de gazapos que contiene y la poca personalidad de los intérpretes a la hora de ganarse al espectador. Con ‘Anonymous’ el director quiso retroceder hasta el siglo XVI para explicar la teoría por la que se atribuyen las obras de Shakespeare a Edward de Vere. Teniendo en cuenta que William Shakespeare es uno de los dramaturgos más idolatrados en nuestros días, ya os podéis imaginar cuánto gustó a los espectadores que se difamara su legado.

La última película del director que tuvo buena acogida fue ‘2012’. Pero más que por la película creo que fue por el tema que trata y por el mensaje que transmite. Todos hemos oído las historias acerca del fin del mundo que hubiera ocurrido, teóricamente, el 21 de Diciembre de 2012. Así que creo que el triunfo de esta obra se debió, sobre todo, a la curiosidad de muchos espectadores por saber qué podría pasar y no tanto por ser una buena obra.

© Columbia Pictures

© Columbia Pictures

Sus películas se caracterizan por disponer de un reparto coral, esto es, los principales intérpretes tienen la misma importancia en el desarrollo de la historia. Si el propósito es entretener, no existe obligación alguna de desarrollar demasiado a los personajes.

Por otro lado, un detalle que quizá a más de uno se le escapa es que ha escrito o co-escrito gran parte de las obras que ha dirigido, por lo que su importancia no se reduce simplemente a dirigir por encargo, sino que también toma parte de las distintas producciones haciendo uso de los conocimientos que ha adquirido con el paso de los años.

Personalmente, no me considero un gran fan de este autor alemán. Ahora bien, es cierto que he ido al cine cada vez que estrenaba algún nuevo film. Para mí el cine no es sólo ver buenas películas que puedan ser nominadas en tal o cual gala, sino que también debe cumplir el objetivo de entretener al público. En este sentido, la filmografía de este director cumple a la perfección esta premisa.

En definitiva, Roland Emmerich es un director que ha cosechado grandes éxitos en el pasado y que en la actualidad pasa algo desapercibido. Está por ver si ‘Independence Day: Contraataque’ le devuelve a la cima o si tiene tan poca repercusión como los últimos largometrajes que ha dirigido. Quizá el factor nostalgia le ayude a recuperar aquellos espectadores que han acudido en masa cuando se estrenaba una película suya. Si esta obra obtiene buenos resultados será posible pensar que puede iniciar una nueva etapa de éxitos en taquilla, pero si no es así mucho me temo que deberá reorientar su carrera hacia otro tipo de género.

Acerca de Joaquín Guerrero (35 Artículos)
Graduado en Información y Documentación por la Universidad de Granada. Además, desarrollador de aplicaciones informáticas. Me gusta el cine -obviamente-, la música -rock y heavy-, montar en moto y salir con amigos. También me gusta la cerveza alemana...

¡Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s