Últimos Artículos:

Mis Mujeres Preferidas: Mad Men (Parte 2)

En la primera parte de esta disección de las mujeres de ‘Mad Men‘ dejábamos a Don en shock por la muerte de Anna Draper (Melinda Page Hamilton), la mujer que nos enseñaba que Don era capaz de sentir amistad pura hacia una mujer.

En toda esta vorágine de sentimientos pasa de puntillas Faye Miller (Cara Buono), la psicóloga que trabaja para la agencia analizando el comportamiento del público. Una profesional impecable, incluso Peggy llega a decirle que admira su trabajo y que lo haga de una manera tan eficaz sin dar lugar a confusiones con los hombres. Faye quiere jugar al tira y afloja con Don, pero no es más que una mujer de transición.

Cuando se conocen, ella le augura a él, recién divorciado, que como otro cliché más estará casado de nuevo antes de un año. Pero no será ella la elegida cuando de repente, de la nada prácticamente, aparece Megan (Jessica Paré). La canadiense llega de la nada, imprevisible como el enamoramiento, y tras una semana en la que de casualidad le toca hacer de canguro de los chicos Draper, Don le pide matrimonio. 

© AMC

© AMC

La llegada y evolución de Megan es un poco caótica para mi gusto. En apenas 3 capítulos pasa de ser la nueva secretaria a trabajar para Peggy, y en solamente unos cuantos capítulos más empieza a desaparecer. Es muy bonito ver el enamoramiento inicial de Don, escucharle defenderla, y hasta creernos que realmente la adora. Pero Megan es difusa.

Ella quiere a Don, pero no sabe lo que quiere en su vida. ¿Seguir con su carrera? ¿Lanzarse a nuevas oportunidades? ¿Dejar atrás a su marido por su futuro? Megan es joven y noble, pero tiene demasiado por vivir ante ella como para estar ya casada y quedarse a la sombra de Don Draper. Para mi, Megan es tan efímera como su paso por la serie, un personaje que no acaba de convencerme. 

© AMC

© AMC

Quiero citar a algunas mujeres interesantes que aparecen más de soslayo antes de cerrar con mi preferida.

Dawn Chambers (Teyonah Parris) empieza a trabajar como secretaria para Don en la temporada 4. Por una broma estúpida entre agencias, a raíz de un anuncio en el periódico, la recepción se llena de negros buscando trabajo. Y así entra Dawn en la agencia, a finales de la década de los ’60. Poco antes, en el ’65, habían asesinado a Malcom X. Y como en la vida real, en la serie queda relegado aun segundo plano el papel de los negros en la sociedad. Antes de la llegada de Dawn, el único personaje afroamericano que tiene una mínima relevancia es Carla, la asistenta del hogar de Betty que cría a Sally y Bobby. Carla es una buena mujer y una buena niñera, pero en un arrebato infantil Betty decide echarla tras muchos años de servicio. Precisamente por esa casualidad, Don tiene que pedirle a Megan que lo acompañe en una semana de viaje a California para hacerse cargo de los niños, y es ahí donde se enamoran. 

Y claro, para sustituir a Megan como secretaria de Don, llega Dawn, que representa a la mujer negra que empieza a abrirse camino. En un contexto además muy agitado por crímenes y revueltas en las calles, Dawn incluso se ve obligada a dormir en la oficina cuando termina tarde porque no es seguro para ella andar sola por la calle de noche. Ahí la descubre una noche Peggy, que la acoge en su casa para dormir. Peggy le habla a Dawn de lo difícil que es hacerse hueco en un mundo de hombre, y Dawn la mira con cara de circunstancias en la que se lee un “¿qué me estás contando? No sólo soy mujer, ¡además soy negra!”. Y Dawn nos da una lección. Peggy lleva mucho dinero en el bolso esa noche, y duda de si dejarlo sobre la mesa al alcance de la secretaria. Dawn demuestra que es íntegra, enseñando esa cara de la marginación social que tanto sufrió hace apenas 50 años.

© AMC

© AMC

No tiene nada que ver con Jane (Peyton List), que empieza como secretaria florero para acabar siendo la segunda ex-mujer de Roger. Roger, querido, tu estás hecho para Joan, y Joan para ti, pero a veces la vida no alinea los planetas para que dos personas se encuentren en el mismo momento y lugar. Y te quedaste con Joan, muy mona ella, sí pero con una ausencia de luces que luego no te esperas cuando quiere dejarte limpio en el divorcio. Si es que te ciega un cuerpo bonito… y luego pasa lo que pasa.

© AMC

© AMC

También hay alguna que otra mujer con personalidad y poder que me gusta y pasa muy de puntillas. Rachel Menken (Maggie Siff), que le dice a Don en la cara que no la use de excusa para saltar al vacío. Ella no necesita huir de nada, es la heredera de unos grandes almacenes y una mujer de negocios. Cada vez que Don se ve al límite quiere huir, pero como no se atreve a hacerlo solo, le propone a alguna mujer que lo acompañe. Bien por Rachel, al plantarle cara aunque le duela porque así es como se da cuenta de que ella no es más que un alivio temporal para la infelicidad de Don, al que siempre le perseguirán sus fantasmas.

© AMC

© AMC

Y sin haber tenido un lío sentimental con Don pero también con un papel muy interesante, Trudy Campbell (Alison Brie), amante esposa. Trudy adora a su marido, aunque nadie entienda muy bien por qué. Trudy es el ojito derecho de su papá rico, y Pete Campbell sufre con frecuencia esa predilección de su esposa por su padre. Pete es competitivo y ambicioso, y a trudy le gusta eso de su marido. Pero las ansias ciegan a Campbell, que sigue el camino de la infelicidad de Don intentando convertirse en la sombra de lo que nunca llegará a ser. Y al igual que Betty se quemó, Trudy acaba haciendo de tripas corazón y mirando por su propio bienestar. Trudy es una mujer digna de admiración, el fervor que siente por su marido hacen que veamos una cara más humana de Pete que de otra manera nos habría sido difícil conocer. 

© AMC

© AMC

Quiero ir terminando ya este repaso de mujeres con la evolución de mi mujer de Don preferida: Sally Draper (Kiernan Shipka), y su adolescencia conflictiva. 

Cuando conocemos a Sally es una niña de 10 años que idolatra a su padre. El recorrido de la serie se extiende hasta la adolescencia, a los 15 años. Que una niña de 10 años se críe con una madre infantil como Betty da lugar a problemas. Sally muestra una madurez que le falta a su madre en muchas ocasiones, y como hacen los niños, tiende a normalizar situaciones que para los adultos son más peliagudas.

Sally culpa a su madre de que Don no esté en casa. Y como una niña que es, dice cosas muy duras sin pensar en las consecuencias. Cuando las tensiones entre sus padres acaban con el divorcio, Sally se queda desubicada. 

Ese intento por entender la situación la lleva a situaciones normales en una niña de su edad: se levanta de la mesa sin terminar de comer, se esconde para fumar cigarrillos robados, se corta el pelo, se escapa de casa para ir a la ciudad en busca de su padre o lo llama en mitad de la noche para desahogarse. Para ella, la culpable de que Don no esté en casa es Betty, y con su actitud externaliza esa necesidad de normalidad que le falta.

Como toda adolescente, Sally se rebela contra las normas de su madre. Por eso queda de forma clandestina con Glen, y mantiene una amistad que en su casa es tabú. Betty juzga a Helen por la educación que le da a Glen, quien, falto de cariño y necesitado de una figura femenina protectora, da lugar a un malentendido sexualizado con Betty. Betty decide que Glen no es buena compañía para Sally, ni Helen para ella, así que prohibe a una niña adolescente que tenga contacto con un chico.  ocurre lo normal: que cuanto más prohibes, más alimentas esa relación prohibida.

A sugerencia de Henry, Betty decide que lo mejor para Sally es un colegio interno. Aunque Sally hace progresos en su terapia, aprendiendo a controlar su ira, Betty no es capaz de ver esos avances. Y Sally, interna en un colegio de chicas, acaba por moldear su personalidad descubriendo la naturalidad de la adolescencia, los chicos, el tabaco y el alcohol, las inquietudes entre el grupo de iguales.

Sally presume de padre, siempre trajeado e impecable, un señor importante de una oficina del centro, un publicista, lo más para la época. Don es su superhéroe. Pero cuando las niñas llegan a una edad en las que el deseo sexual se empieza a potenciar, Sally tiene que enfrentarse a situaciones incómodas. ella ya es consciente de que por el apartamento de su padre han pasado muchas chicas. Pero cuando tiene que vivir en primera persona cómo se comporta su padre ante una situación de flirteo, no lo lleva nada bien. 

En una ocasión en la que Sally está con sus amigas en la ciudad es consciente de cómo una de ellas, de la misma edad, intenta ligar con su padre. Sally se enfada aquí con Don, le recrimina que nunca puede dejar de hacerlo, que es innato en él, sin entender que Don intentaba ser cordial en este caso. Porque a Don le gustan las mujeres y es infiel, pero nunca en público, nunca con testigos que lo vean irse con una mujer mientras él está casado, y mucho menos con su hija delante. Extraña moral esa de respetar a su mujer solamente si no lo ve nadie. 

Esa madurez que Sally tiene que aprender a base de decepciones en la vida es la que la convierte, para mi, en la mujer mejor construida de la serie, y en el personaje que presenta una trayectoria más creíble y completa. Esa pequeña mujercita es el mejor ejemplo que tenemos de la compleja psicología de una mente adolescente, en la transición de niña a mujer, que abre los ojos al mundo.

Y precisamente por todo lo que han visto esos ojos y lo que ha tenido que aprender por si misma, Sally es la mujer más madura emocionalmente de la vida de Don Draper, la que mejor encaja la situación social, familiar e individual que le ha tocado vivir, acorde a las herramientas psicológicas que tiene para su edad. 

Sally, eres una niña admirable. Y ojalá pudiese tener tu edad y estar en tu contexto para ser tu mejor amiga y decirte que cuentes conmigo para siempre.

© AMC

© AMC

Acerca de Irene Jiménez (6 Artículos)
Leo libros. Veo películas. Me monto historias.

1 Comentario en Mis Mujeres Preferidas: Mad Men (Parte 2)

  1. Hola !!
    He conocido la pagina a través del concurso de los Premios 20Blogs de La Blogoteca.
    Un blog realmente interesante por cierto, ha sido toda una sorpresa, mi enhorabuena !! y ya tienes un nuevo lector !!
    Aprovecho la ocasión para invitarte a pasar por mi blog participante por si puedes darme algún empujoncito o simplemente quieres visitarlo:
    “Licencias de Apertura y Actividad”
    http://lablogoteca.20minutos.es/licencias-de-apertura-y-actividad-53669/0/
    o
    http://www.madridlicencias.com

    Suerte y gracias!

    Me gusta

¡Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s