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Searching for Sugar Man

‘El hombre detrás de la música’

Dirección: Malik Bendjelloul | Guion: Malik Bendjelloul | Reparto: Stephen ‘Sugar’ Segerman, Dennis Coffey, Mike Theodore, Dan DiMaggio, Steve Rowland | Fotografía: Camilla Skagerström | Música: Malik Bendjelloul, Sixto Rodríguez (canciones originales) | Año estreno: 2012

Sixto Rodríguez publicó dos álbumes consecutivos en 1970 y 1971, los cuales no obtuvieron ninguna repercusión en Estados Unidos, ocurriendo ello a pesar de la gran calidad letrística e interpretativa del artista conocido como Rodríguez, situado a la altura de auténticos iconos como Bob Dylan por aquellos que entraron en contacto con su escueta obra. En oposición a la completa ignorancia sobre su existencia que reinó en su país de publicación, la música del artista originario de Detroit tuvo un éxito viral de proporciones insospechadas en Sudáfrica, especialmente entre la juventud contraria al Apartheid. Dicho éxito sería totalmente desconocido fuera del país africano hasta décadas después, incluso por aquellos directamente involucrados en la producción de aquellos discos.

Con este punto de arranque, comienza lo que a través de la investigación de testimonios y rastro de ventas de discos, es el retrato de un artista tan misterioso y fascinante como totalmente alejado de los arquetipos del mundo del espectáculo. Usando sus canciones como hilo conductor, el documental nos sumerge en el contexto vital del artista y nos ayuda a comprender parte de la psicología y forma de entender la vida y la música que tenía. Sin entrar en detalles específicos del sorprendente relato, es estimable la capacidad para asombrarnos del director debutante Malik Bendjelloul, especialmente con un giro en la historia que se ve reforzado por el planteamiento inicial de la misma. Todo el film está impregnado de ese aire de leyenda urbana que rodea al propio artista protagonista del mismo, y el realizador sueco logra sin duda llevarnos de la mano no solo en el proceso de investigación sobre las claves del éxito y a la vez ostracismo de Rodríguez, sino en la conexión emocional que el espectador establece tanto con aquellos a los que esa fugaz obra musical los marcó como con el hombre detrás del mito. Sin duda es una pena que la depresión (según fuentes familiares se suicidó), llevase a este prometedor realizador a morir de forma prematura, quién sabe si privándonos de grandes proyectos a la altura del que nos ocupa.

© Studio Canal / © NonStop Entertainment / © Sony Pictures Classics

© Studio Canal / © NonStop Entertainment / © Sony Pictures Classics

Resulta clave, tanto para comprender el contexto en el que Sixto desarrolló su música como para conocer a la persona detrás del mito, la ciudad norteamericana de Detroit. Enclave fundamental en otros tiempos de la industria automovilista de Estados Unidos,  desde los años 70 comenzó a ver hundida su economía, y con ella la de muchos de sus habitantes. El protagonista del documental ejerce de voz de aquellos que en su día a día solo pueden ver miseria y desamparo, olvidados y abandonados a su suerte. Además, a través de un tono en clave detectivesca, se desmontan muchas de las leyendas urbanas generadas en torno a la muerte de Rodríguez. Otro elemento que sale a la luz son los recovecos oscuros de la industria discográfica, al investigarse a lo largo del documental el destino final de todos los beneficios generados por las ingentes ventas de discos que el artista generó en Sudáfrica. Resulta desolador para el espectador comprobar como la pureza de la obra artística del cantautor y el seguimiento tan espontáneo y viral que generó en un país, sirvió probablemente para que aquellos que contribuyeron a su olvido se lucrasen más allá del límite legal y ético.

Sin embargo, una vez se deja atrás toda la investigación y queda esclarecida, dentro de los márgenes que un artista tan particular como Sixto Rodríguez lo permite, toda la verdad sobre la cuestión, solo queda disfrutar de sus canciones. Porque si hay algo que consigue con creces esta película, es que nos emocionemos con su música y deseemos que la suerte de tan peculiar personaje hubiese sido otra. Aunque nos queda el consuelo de que, aunque de manera breve en el tiempo, la música de Rodríguez dejó una huella en toda una sociedad que nunca será borrada.

© Studio Canal / © NonStop Entertainment / © Sony Pictures Classics

© Studio Canal / © NonStop Entertainment / © Sony Pictures Classics

Acerca de Samuel Martín (51 Artículos)
Cinéfilo hasta la médula, disfruto por igual una película de autor que la cinta más palomitera. ¿El único requisito? Que merezca la pena hablar de ella

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